
Aquí hay enlaces a nuestras lecturas del día:
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Poder y autoridad: amor y humildad
Puede que no pensemos que tenemos mucho poder y autoridad. Puede que pensemos que la gente ni siquiera escucha lo que decimos. ¿O podríamos pensar quién escucharía siquiera lo que tengo que decir? Y estaríamos muy equivocados. Cuando fuimos bautizados, se nos dio el mismo poder y autoridad que tenían aquellos primeros discípulos. Expulsar demonios, curar a los enfermos y traer buenas noticias a los pobres. Este es poder real, es autoridad real, que nos ha dado Dios. Bueno, si tengo todo este poder y autoridad, ¿por qué no pasa nada?
Dos cosas. Primero, nuestra idea de poder y autoridad no es lo que Dios nos ha dado. Cuando pensamos en poder y autoridad, pensamos en ser como un presidente o alguien que controla alguna entidad en la tierra. El poder y la autoridad que nos otorga Dios van mucho más allá de las medidas terrenales. Estamos llevando el evangelio a la gente. No para obligarles a amar a Dios, sino para aprender a amarlo por voluntad propia. Estamos enseñando a la gente a expulsar los demonios de sus vidas. Aprenden que con Jesús, hay poder en Su Nombre para hacer todas las cosas. Y por último, estamos ahí para ayudar a las personas a curar enfermedades. Hay muchas más enfermedades que solo físicas. Hay sanación en la Palabra de Dios.
Pero nada de esto se puede lograr si no equilibramos el poder y la autoridad con amor y humildad. Hoy es el memorial del Padre Pío. Dios le dio poder y autoridad. Permitiéndole expulsar demonios y curar enfermedades mediante el sacramento de la confesión. Se dice que el Padre Pío podía leer corazones y contar a la gente qué pecados habían olvidado confesar. Solo una persona de amor y humildad tendría el poder y la autoridad para contarle a otra persona sus pecados. Piensa en contarle a otra persona sus pecados. ¿Podrías hacerlo? Solo a través del amor, la humildad y el nombre de Jesús. Porque si no se hace con amor y humildad, has perdido un alma. ¿Por qué iban a escucharte?
La misma pregunta con la que empezamos esta pequeña homilía. El evangelio de hoy es notable porque Jesús combina Poder y Autoridad con Amor y Humildad. Ora para que Dios te conceda el amor y la humildad para ejercer el poder y la autoridad que Él te ha dado a través de Su gracia.
Que el Señor os bendiga en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
P. Ed Anderson
Correo electrónico: fatheredanderson[at]gmail.com
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