Reclamando la victoria de Cristo
¿Quién dices que soy? Una pregunta difícil, viniendo de Jesús.
Sus discípulos apenas estaban empezando a conocerle. Milagro tras milagro, sanación tras sanación, podía hacer cosas que nadie más podía hacer. Debió de ser algo fácil para Pedro decir que eres el Cristo. Otra cosa para entender lo que dijo.
Pedro seguramente pensaba en Jesús como rey, derrocando al ejército romano, deshaciéndose de los líderes judíos y muchas más cosas que la vida oprimía para el pueblo.
En cambio, Jesús les dice que debe sufrir, morir y resucitar. Esto sería impactante. No querrían oírlo. Y desde luego no entendían esa forma de pensar en absoluto.
¿Quién dices que soy? Una pregunta abierta a la que deben responder personalmente. Si van a ser discípulos de Cristo, la profecía de sufrimiento, muerte y resucitación no suena muy atractiva.
Seguir a Jesús significa alejarse de esos pecados de ira, celos, odio, resentimientos y mentiras. Dicho de otro modo, debemos renunciar a nuestros pecados favoritos, morir a uno mismo y recoger nuestra cruz y seguir a Jesús. ¿Estás listo?
La Cuaresma comienza el próximo miércoles. Esta Cuaresma renuncia a algo que te hace pecar. Haz que sea algo en lo que puedas crecer espiritualmente en la fe. Reivindica tu parte en la victoria de Cristo.
Que el Señor os bendiga en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

