Categorías: Homilías Publicado el: 3 de diciembre de 2022 Etiquetas: , 364 palabras Lectura de 11 minutos
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San Francisco Javier

El mes de diciembre está dedicado a la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María. Elegido antes de tiempo para ser la Madre de Dios encarnada, Jesucristo, Dios creó a María perfecta y llena de gracia, preservándola de la mancha del Pecado Original. María Inmaculada es el fruto más hermoso de la obra de redención realizada por su Hijo, lo que la convierte en el modelo perfecto de santidad para todos los cristianos.

San Francisco nació en la nobleza de la región vasca. Estudió y enseñó filosofía en la Universidad de París y planeó una carrera como profesor. También fue amigo de San Ignacio de Loyola, quien le convenció para que usara sus talentos para difundir el Evangelio. San Francisco fue uno de los jesuitas fundadores y el primer misionero jesuita.

En Goa, India, mientras esperaba para embarcar, predicaba en la calle, trabajaba con los enfermos y enseñaba a los niños su catecismo. Caminaba por las calles tocando una campana para llamar a los niños a sus estudios. Se dice que convirtió toda la ciudad.

Reprendió a su mecenas, el rey Juan de Portugal, por el comercio de esclavos: "No tienes derecho a difundir la fe católica mientras te llevas todas las riquezas del país. Me entristece saber que en la hora de tu muerte podrías ser ordenado a salir del paraíso."

Misionero tremendamente exitoso durante diez años en India, las Indias Orientales y Japón, bautizando a más de 40.000 conversos. Su épica le muestra cenando con cazatalentos, lavando las llagas de leprosos en Venecia, enseñando catecismo a niños indios, bautizando a 10.000 en un solo mes. Toleró las condiciones más terribles en largos viajes marítimos, soportando extremos de calor y frío. Dondequiera que fuera, buscaba y ayudaba a los pobres y olvidados. Recorrió miles de millas, la mayoría descalzo, y vio la mayor parte del Lejano Oriente. Extractos de Laudate.

San Francisco Javier, ruega por nosotros.

Que el Señor los bendiga en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén