Categorías: Homilías Publicado el: 26 de diciembre de 2022 Etiquetas: , 371 palabras 11.2 minutos de lectura
San Esteban
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Aquí hay enlaces a nuestras lecturas del día:

San Esteban

Resulta un poco extraño que justo después de Navidad, y en la octava de Navidad, tengamos tres días de santos que fueron martirizados por la fe. La primera, hoy, es San Esteban. Aquí hay un extracto de otro santo escribiendo sobre San Esteban.

Ayer celebramos el nacimiento en tiempo de nuestro Rey eterno. Hoy celebramos el sufrimiento triunfante de su soldado. Ayer nuestro rey, vestido con su manto de carne, abandonó su lugar en el vientre de la virgen y visitó el mundo con gracia. Hoy su soldado abandona el tabernáculo de su cuerpo y va triunfante al cielo.

Nuestro rey, a pesar de su altísimo alteza, vino humilde por nosotros; Sin embargo, no llegó con las manos vacías. Entregó su generosidad, pero sin perder nada para sí mismo. De manera maravillosa, transformó en riqueza la pobreza de sus fieles seguidores, manteniendo al mismo tiempo plenamente sus inagotables riquezas. Y así el amor que trajo a Cristo del cielo a la tierra elevó a Esteban de la tierra al cielo; Mostrado primero en El Rey, luego brilló en su soldado. Su amor por Dios le impidió ceder ante la feroz multitud; su amor por el prójimo le hacía rezar por quienes le apedreaban. El amor le inspiró a reprender a los equivocados, a enmendarles; El amor le llevó a rezar por quienes le apedrearon, para salvarlos del castigo.

El amor, en efecto, es la fuente de todas las cosas buenas; Es una defensa inexpugnable, y el camino que conduce al cielo. Quien camina enamorado no puede desviarse ni tener miedo: el amor le guía, le protege y le lleva al final de su viaje.

Hermanos míos, Cristo hizo del amor la escalera que permitiría a todos los cristianos subir al cielo. Por tanto, manteneos firmes en ello, con toda sinceridad, dados unos a otros pruebas prácticas de ello y, por tu progreso, haced vuestra ascensión juntos. – de un sermón de San Fulgentio de Ruspe

Que el Señor los bendiga en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén