Feliz Navidad
La época más maravillosa del año. Ya sea que estés con la familia o celebrando solo, siempre hay ese momento de alegría al saber que Dios ha venido a la tierra. No como un rey con fanfarrias, desfiles y trompetas sonando. Pero en la pobreza.
Cada año celebramos regalando y con comida. Cada año el niño Jesús llega en la pobreza. Hay algo en un juego de la Pesebre que me lleva a reflexionar. Reconozco que creo que tengo cinco juegos que dejo todo el año. Necesito que me recuerden cada día cómo Dios se encarnó. La única forma en que la gente podría llegar al cielo es que Dios bajara a la tierra, se convirtiera en uno de nosotros y luego muriera por nosotros.
Cuando miro a María, la pienso como la Inmaculada Concepción. Desde la caída de Eva, Dios tenía un plan para traernos la salvación.
Veo a José, siempre callado, sin decir nada, cómo obedecía a Dios a través de las instrucciones de un ángel.
Los Magos, Dios vino por todos.
Los pastores y la primera Gloria, que siempre cantemos las alabanzas de Dios.
Incluso los animales, ovejas, bueyes, burros y camellos, se quedaron en silencio ante el nacimiento de un rey. Su aliento calentaba la cueva y la pequeña familia.
Hay mucho en lo que reflexionar.
Dependiendo de la misa a la que asistas en Nochebuena, hay varias opciones para las lecturas. La Misa de la Vigilia de Navidad de la Natividad del Señor tiene la genealogía de Jesús y la historia de José escuchando al ángel para que acogera a María en su hogar. La misa durante la noche nos cuenta la historia de los ángeles rompiendo los cielos y enviando a los pastores a adorar al recién nacido. La misa Al amanecer, los pastores llegan al lugar donde nace Jesús. La misa Durante el día tenemos el evangelio de Juan, En principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.
No importa a qué misa asistas, tómate un momento para contemplar el Belén en la iglesia. ¿Qué te llama la atención este día de Navidad? Sigue el ejemplo de la Santísima Madre, toma esto en serio y reflexiona sobre ello hoy. Quizá haya un ángel susurrando un mensaje al oído de parte de Dios.
Que el Señor los bendiga en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

