Categorías: Anuncios , Eventos , Homilías Publicado el: 8 de junio de 2024 Etiquetas: 426 palabras 12,9 minutos de lectura
Cruz blanca sobre pared marrón
COMPARTIR

Adoración y relación

Diácono Rod Knight

San Jerónimo dijo: "La ignorancia de las Escrituras es ignorancia de Cristo". Conocer la Sagrada Escritura es algo maravilloso. Podemos conocer las Escrituras, y conocer y aprender acerca de Dios el Padre, Jesucristo, Su Hijo unigénito, y el Espíritu Santo, y debemos hacerlo. Pero nuestra fe no es solo una colección de información. Es una relación viva y continua con nuestro Señor y Salvador. Siempre escuché: "Conocer la Biblia es una cosa, conocer al Autor es otra". ¡Afortunadamente podemos hacer ambas cosas! La relación con Dios requiere esfuerzo de nuestra parte. Requiere tiempo. En el agitado mundo actual, ese tiempo puede ser difícil de encontrar.

La verdad es que debemos priorizar y hacer tiempo para ello. Me encanta sentarme en mi terraza y calmar mi mente, corazón y alma. Por la mañana, mi terraza no es un lugar tranquilo; los pavos están devorando, los urogallos tamborileando, las aves acuáticas graznando y tocando la bocina en el estanque, los mirlos de alas rojas cantando en el pantano y los colibríes entrando y saliendo de sus comederos como si fuera el aeropuerto LaGuardia. Pero cuando miro a mi alrededor, veo la mano de Dios en todas partes. Escucho Su creación. Me trae paz y me permite profundizar en la oración y en la relación con Él. Siento como si estuviera uniendo mi oración matutina con todas las creaciones, canciones de alabanza y adoración. Me encanta cazar, es la soledad y la paz que se encuentran en una terapia de soporte de árboles. Debo decir que lo que amo es el sentimiento de cercanía a Dios. ¿Te suena familiar? ¿Te cuesta encontrar ese lugar pacífico? Actualmente, Nuestra Señora de Lourdes necesita ayuda para dotar de personal a su Capilla de Adoración.

Menciono esto porque las Capillas de Adoración son lugares increíbles donde podemos calmar nuestras mentes, corazones y almas mientras estamos en la presencia de Jesucristo. Un lugar para profundizar en la oración y la relación con nuestro Creador, Salvador y Redentor. Al inscribirnos en una hora de Adoración, nos comprometemos con la oportunidad de la quietud. Para calmarnos. Estar en una habitación con el Rey del Universo y vaciarnos y encontrarnos con el amor. Si nunca has hecho Adoración o si ha pasado un tiempo, considera en oración un poco de mantenimiento de la relación y reserva una hora para Dios, el mismo Dios que apartó todo para nosotros. Las relaciones son como jardines, si no las mantenemos las malas hierbas se apoderarán de ellas. Dediquemos tiempo mientras podamos y para estar quietos y conocer a Dios.